El relieve de Europa no es excesivamente complejo, básicamente se organiza en torno a una gran llanura central rodeada de regiones montañosas más o menos antiguas. Sin embargo, aunque la llanura es lo dominante (el 66% del territorio no supera los 200 metros de altitud) la influencia de las montañas es notable. La combinación de montaña y llanura da al territorio una variedad ecológica muy valiosa, lo que ha permitido explotar gran cantidad de recursos. En Europa las montañas no han constituido obstáculos insalvables, más bien lo contrario, son regiones de contacto. Las mayores elevaciones son: Elbrus (5.633 m), Mont Blanc (4.807 m) y Mulhacén (3.478 m).
Pero el rasgo más destacado del relieve europeo es la constante presencia del mar, gracias a lo recortado de sus costas. Europa tiene más de 43.000 km de costas; y ninguno de sus puntos se aleja tanto del mar como para no recibir su influencia, aunque la orografía tenga mucho que decir en ello. Esto permite la entrada de las masas de aire marinas mucho menos contrastadas que las continentales. El clima europeo es dulce y agradable, con cuatro estaciones muy marcadas. Los mares han facilitado la comunicación entre los pueblos de Europa. En sus costas se encuentran con facilidad puertos naturales, fiordos, rías, golfos, etc. Son de destacar a este respecto dos regiones: la del mar del Norte y el mar Báltico y la del mar Mediterráneo.
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martes, 25 de mayo de 2010
lunes, 18 de enero de 2010
El Moncayo

Sierra del Moncayo se haya ubicada en el sector central de la Cordillera Ibérica, a caballo entre las cuencas hidrográficas del Duero y del Ebro. La cumbre del Moncayo (2.315 m.) es la máxima cota de este sistema montañoso del interior de la península ibérica.
Su situación geográfica, al sur de la depresión del Ebro, y su elevación respecto al área circundante la convierten en una montaña que recibe una importante aportación hídrica generada por los sistemas frontales atlánticos.
Su situación geográfica, al sur de la depresión del Ebro, y su elevación respecto al área circundante la convierten en una montaña que recibe una importante aportación hídrica generada por los sistemas frontales atlánticos.
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